
La situación en torno a las negociaciones en curso sobre la reforma de la PAC (Política Agrícola Común) es extremadamente preocupante. Algunos Estados miembros y determinadas fuerzas políticas están intentando eliminar por completo la condicionalidad social.
Esto se suma a una propuesta ya decepcionante de la Comisión Europea, que debilita considerablemente la condicionalidad social y no incorpora muchas de las demás reivindicaciones planteadas por EFFAT.
En el Parlamento Europeo, están a punto de comenzar las negociaciones entre los distintos grupos políticos sobre las enmiendas presentadas. En el Consejo, las negociaciones están avanzando con el objetivo de alcanzar un acuerdo de orientación general antes de que finalice el año, bajo la Presidencia irlandesa.




